SERVICIO 24HORAS 934.671.115 cuidamostupatrimonio@rentando.es

En los últimos años, los precios de los alquileres han sufrido aumento tras aumento. En términos prácticos, significa que en un porcentaje mayor, la opción del arrendamiento parcial de una vivienda es la elegida tanto por inquilinos como por propietarios. Veamos por qué.

 

Qué es el arrendamiento parcial de una vivienda

 

Esta modalidad se refiere a cuando un propietario alquila una o más habitaciones de su casa. Es muy cómodo y mucho más accesible para los inquilinos, ya que de este modo consiguen un alquiler bastante más económico, y también para los propietarios.

Es bastante común entre estudiantes que estudian en una ciudad determinada, lejos de su hogar. Vivir en Barcelona, trabajar en Barcelona, o cualquier otra ciudad de España, por periodos definidos de tiempo, hace de esta modalidad un sistema elegible.

La principal diferencia entre un arrendamiento parcial de una vivienda y el alquiler completo de la misma, es que el Código Civil rige el arrendamiento parcial, y el segundo por la Ley de Arrendamientos Urbanos.

 

Diferencias entre un arrendamiento parcial y uno completo

Veamos algunas de las diferencias.

 

¿Se paga fianza?

En este tipo de contratos la fianza no es obligatoria (recordemos que está regido por el Código Civil), pero el propietario puede exigir al inquilino una determinada cuantía depositada para cubrir desperfectos y responder por el pago de alquiler.

Es mucho más rápido y expedito, sobre todo para personas que viajan de una ciudad a otra por trabajo o estudio, y no requieren de una vivienda completa para vivir.

 

Obligaciones para el propietario

Esto obliga al propietario a varias cosas, entre ellas, a arrendar casas ya amuebladas, tanto las habitaciones como las zonas comunes (cocina, salón) y a establecer normas de uso claras para esas áreas comunes, así como los porcentajes de los gastos (gas, agua, energía, etc.).

Igualmente, el arrendador está obligado a elaborar un contrato por cada inquilino, previamente seleccionados por él, que ocupen la casa. La duración del contrato es establecida por ambas partes (o por tantas partes y el arrendador), y no está sujeta al sistema de prórrogas.

 

Obligaciones del inquilino

Si has decidido mudarte de ciudad y ahora debes vivir en Barcelona, por ejemplo, y trabajar en esta ciudad, estás obligado por el Código Civil a respetar las cláusulas del contrato de arrendamiento parcial que hayas firmado, tanto en lo referido a las normas de uso y convivencia como en los pagos acordados.

Tienes que respetar la fecha de pago, ya que en caso de que no lo hagas, el propietario podrá tomar acciones legales y sacarte del inmueble.

También tendrás que hacer un estudio del inventario de los muebles y de los servicios, para poder reconocer el estado de los mismos y reclamar, en caso de que la situación lo exija.

 

Ventajas del arrendamiento parcial

Trabajar en Barcelona, en Madrid, en Bilbao o en cualquier otra ciudad, y alquilar una habitación en régimen de arrendamiento parcial permite ciertas ventajas. Como ya lo señalamos, es una práctica cada vez más popular, y te contamos las ventajas de este tipo de contratos.

Por un lado, hay más libertad para establecer contratos, ya que no están sujetos a la LAU. La duración del contrato puede ser decidida libremente por ambas partes, y el mismo se extingue a la fecha de terminación.

Por otro lado, el propietario no está obligado a establecer un contrato de cinco años, y en caso de venta, el inquilino no tiene ningún derecho de preferencia.

 

Desventajas del arrendamiento parcial de vivienda

El contrato, al no estar sujeto a la LAU, no podrá ser de 5 años, y el propietario es quien decide quién o quiénes serán los inquilinos. Esto puede traer algunos problemas de convivencia entre los distintos arrendatarios, que deben respetar las normas de uso impuestas por el propietario.

Hay derechos y garantías que se pierden al estar fuera de la LAU, y en este sentido puede ocurrir que los inquilinos incurran en desconocimiento de la responsabilidad, aun sin intención.

Por otro lado, para el arrendador puede significar tener las habitaciones vacías en algún momento del año, ya que el arrendamiento parcial de vivienda es el preferido de estudiantes, y suelen irse en los meses de verano.

Para el inquilino, una dificultad es que no cuenta con la posibilidad de desgravación de la renta.

 

Foto

Share This