Las paredes son uno de los elementos que más visten una casa, pueden darle personalidad y hacer que sea única. Es cierto que, cuando se trata de vender o alquilar una vivienda, la recomendación es pintarlas de blanco o en colores neutros. Al principio puede parecer aburrido, pero tiene una ventaja: es muy fácil personalizarlas con poco esfuerzo.

Si quieres darles vida a las paredes de tu nueva casa o cambiar el estilo del que es tu hogar desde hace un tiempo, ¡toma nota!

 

1.- Atrévete con la pintura

No es necesario que todas las paredes estén pintadas en el mismo color. Tampoco que te limites a pintar una de ellas en un tono diferente o más llamativo. Si de verdad quieres transformar las paredes de tu casa, atrévete a dibujar en ellas patrones geométricos. Una idea tan original como divertida.

 

2.- Elige murales para estancias muy especiales

¿Quieres algo más impactante? Entonces decora alguna pared con un mural, los hay en 3D que son espectaculares y que engañan a la vista de un modo increíble. Con ellos puedes “abrir una ventana” a un paisaje idílico o simular que tu cama está sumergida en las profundidades del océano.

 

3.- No te olvides del poder de los vinilos

¿No te atreves a tanto? Entonces opta por los vinilos decorativos. Los hay en mil diseños diferentes que te ayudarán a transformar una pared sosa en otra muy diferente. Una idea diferente es elegir esos que llevan frases motivadoras, cuando las veas al levantarte o al llegar a casa, te sentirás mucho mejor.

 

4.- No descartes el papel pintado

No podemos olvidarnos de él, y no solo porque es un clásico, sino porque puede dar muchísimo juego a la hora de renovar las paredes. Hoy en día es fácil encontrar modelos con todo tipo de motivos y también que imitan piedra, madera o ladrillo. Esos son perfectos si lo que quieres es revestir solo una de las paredes con mucho estilo, incluso del baño o la cocina.

 

5.- Cuadros y espejos por aquí y por allá

Decorar con ellos las paredes no es nada novedoso, pero si eliges muy bien las piezas, conseguirás crear en tu casa un ambiente muy especial. Juega con los tamaños, los colores y los estilos en el caso de los cuadros. En forma de collage, por ejemplo, conseguirás una entrada de lo más acogedora.

Y, si hablamos de los espejos, con ellos conseguirás un doble objetivo: ganar en luminosidad y aportar un estilo decorativo único. ¿Cómo? Puedes elegir un gran espejo y apoyarlo en el suelo en lugar de colgarlo o puedes decorar toda una pared con otros más pequeños. Y los de estética vintage, sin duda, se convertirán en foco de atracción ¡nadie se fijará en la pared!

 

6.- Busca detalles que marquen la diferencia

No solo con cuadros y espejos puedes adornar tus paredes. Con objetos de lo más variopinto puedes transformarlas por completo: tapices, sombreros, cajas recicladas a modo de estanterías, guirnaldas de fotos o de luces LED, platos, instrumentos musicales y hasta bicicletas decorativas. Simplemente, asegúrate de que combinan bien con el estilo que quieres para tu casa.

Al darles vida a tus paredes estarás imprimiendo personalidad a tu hogar y, como ves, no es tan complicado. ¿Te animas?

 

Fuente: habitissimo

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