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La vivienda es siempre un tema que genera controversias. Uno de los problemas que habitualmente surgen asociados a la vivienda es el tema del pago del alquiler. Si somos propietarios de una vivienda y decidimos ponerla en alquiler tenemos que asegurarnos de elegir bien a las personas que viven en nuestra vivienda y, sobre todo, hacer una buena administración de alquileres.

Todos los que alquilamos nuestra vivienda siempre buscamos obtener unos ingresos extra. Sin embargo, todo proceso de alquiler está expuesto a una serie de riesgos que debemos tener en cuenta y sopesar.

 

Como actuar ante un inquilino que no paga el alquiler

Si nos planteamos alquilar nuestra vivienda uno de los problemas a los que podemos enfrentarnos es al impago por parte del inquilino. Hoy en día es muy habitual que se den situaciones de impago y de morosidad en al ámbito de la vivienda. Sin embargo, es importante que sepamos actuar ante un inquilino que no me paga el alquiler.

La administración de inmuebles implica saber gestionar todo lo relacionado con el inmueble y con el alquiler. Antes de decidir alquilar vivienda a un inquilino es recomendable que hagamos un análisis de solvencia del potencial inquilino para que podamos conocer su capacidad para hacer frente a los pagos.

Es importante ser conscientes de que una persona no debería endeudarse en el pago de la vivienda en más de un 40 % de los ingresos mensuales que genera. En caso de que nos encontremos en una situación de impago es recomendable seguir estos consejos.

 

Hablar con el inquilino

Cuando se acumulan más de 2 mensualidades sin pagar es normal que podamos pensar que ya no nos van a paga más. Antes de iniciar la vía judicial es importante que intentemos hablar con el inquilino. En esta conversación es necesario que tratemos de llegar a un acuerdo con el inquilino para resolver la situación de forma amistosa.

Si no conseguimos ese acuerdo amistoso es recomendable que remitamos un burofax para que podamos tenerlo como prueba en caso de llegar a juicio. En esta comunicación habría que indicar toda la información relativa a la deuda y establecer un plazo de un máximo de 30 días para el pago.

 

Acudir a la vía judicial

Si después de intentar arreglar las cosas por las buenas no conseguimos nada, no nos quedará otra opción más que acudir a la vía judicial. Para ello debemos presentar una demanda que tendrá que estar firmada por el abogado y el procurador. Si la demanda llega al juzgado y se admite el juzgado pondrá una fecha y se pedirá el desalojo.

Cuando preparemos la demanda debemos incorporar una serie de documentación que habrá que adjuntar. Algunos de estos documentos son: documento nacional de identidad, datos del inquilino, contrato de alquiler, escritura de propiedad de la vivienda y recibos impagados.

El importe de un desahucio variará dependiendo de varios factores y de los profesionales que hayan tenido que intervenir. En cualquier caso, si el inquilino no se declara insolvente el juez puede establecer que las costas del juicio las abone el inquilino.

Esperamos que ahora tengas más claro cómo actuar en caso de que te encuentres en una situación así.

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