Seleccionar página

El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (ITP) resulta desconocido para numerosos ciudadanos que incluso tienen que abonarlo y no lo han hecho. Y ya sabes que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento. Por lo tanto, vale la pena que prestes atención a la información que te vamos a dar acerca de esta tasa.

Nos centraremos en un supuesto concreto de este impuesto: los alquileres. Así que es normal que te plantees una pregunta: ¿quién paga el ITP de una vivienda en alquiler?

 

¿En qué consiste el ITP?

En primer lugar, has de saber que este impuesto se creó para gravar las transmisiones de bienes entre particulares, además de otras operaciones con transacciones económicas en las que no participan las empresas. Por consiguiente, los alquileres de viviendas o incluso de vehículos se encuentran entre las actividades económicas sobre las que se aplica.

 

¿Cuál es el contexto actual de este impuesto?

Esta tasa está regulada por el Real Decreto Legislativo 1/1993, pero actualmente son las Comunidades Autónomas las instituciones encargadas de cobrarlo. Es responsabilidad del Estado fijar la cantidad a gravar (un porcentaje sobre el bien transmitido), pero las Autonomías incorporarán un incremento.

En numerosos casos, las Administraciones Autonómicas no habían puesto excesivo énfasis en el cobro del ITP, pero las carencias de ingresos causadas por la crisis que comenzó en 2008 provocó que, en los últimos años, se realizara un esfuerzo para localizar a quienes debían abonarlo.

Los avales de alquiler y las solicitudes de desgravación por este concepto en la liquidación del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) se han convertido en vías de localización de obligados a pagar el ITP. De momento, aunque esta circunstancia puede cambiar en cualquier momento, se está instando a abonarlo sin exigir los intereses de demora.

 

¿Quién paga el ITP de una vivienda de alquiler cuando se produce el alquiler de una vivienda?

El aumento de ingresos por este impuesto que han valorado las Comunidades Autónomas también tiene que ver con el incremento tanto de los alquileres como de sus precios. En este aspecto, recuerda que es el inquilino quien va a tener que pagar el ITP. Sin embargo, en el Real Decreto Legislativo 1/1993 se establece el pago solidario de este tributo. Este precepto significa que, si el inquilino no se hace cargo del abono, este va a ser exigido al propietario.

Por consiguiente, te recomendamos que, cuando acuerdes un contrato de alquiler, se incluya en él una cláusula relativa a su pago por parte del inquilino en el marco de los treinta días hábiles posteriores a su firma (también en las renovaciones). Ya sabes que la redacción exhaustiva de estos documentos evita malentendidos futuros.

 

¿Cómo has de pagar este impuesto?

Por último, la liquidación de esta tasa ha de ser realizada mediante la entrega del modelo 600 durante el plazo citado en el anterior párrafo y en la delegación correspondiente de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT). Algunas Autonomías también permiten abonarlo mediante el papel timbrado que venden en los estancos.

En definitiva, recuerda que el ITP de una vivienda en alquiler lo paga el inquilino. Infórmate.

 

Si te ha gustado, gracias por compartirlo!

Share This